Crocodylus intermedius

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Caimán del Orinoco
Crocodylus intermedius imagen 01.jpg
Riesgo de extinción
En peligro crítico (CR)
En peligro crítico (UICN)
Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Reptilia
Orden: Crocodilia
Familia: Crocodylidae
Género: Crocodylus
Especie: Crocodylus intermedius
Nombre binomial
Crocodylus intermedius
Graves, 1819
Distribución
Mapa de distribución de Crocodylus intermedius
Mapa de distribución de Crocodylus intermedius

Taxonomía

Nombres comunes

Caimán del Orinoco, Cocodrilo del Orinoco, Caimán llanero, Orinoco crocodile

Notas taxonómicas

Sinónimos

Descripción

Este cocodrilo se caracteriza por su hocico estrecho y largo, de apariencia cóncava cuando se ve de perfil (Thorbjarnarson y Franz 1987). La cabeza no presenta protuberancias óseas destacadas. Las placas cervicales se disponen típicamente en dos filas unidas, una anterior con cuatro placas y otra posterior con dos (Antelo 2008, Seijas 2011). Cuando hay variaciones a ese patrón cervical es porque se presentan placas adicionales en algunas de estas filas, pero nunca menos, como si ocurre con Crocodylus acutus (Seijas 2011). La coloración de C. intermedius puede ser gris clara amarillenta o gris oscura con manchas negras dispuestas a manera de barras diagonales. El vientre es blanco, sin manchas (Medem 1981). Es el Crocodilia más grande del Neotrópico y uno de los más grandes del mundo. La talla máxima reportada para los machos es cercana a los 7 metros (Carvajal 1892 [1648] Humboldt 1975 [1859-1869]) pero individuos con estas tallas son ya difíciles de observar en la actualidad. Las hembras pueden superar los 3.5 m (Antelo 2008). La madurez sexual se alcanza alrededor de los 2,40 m para las hembras y 2,80 m para los machos (Thorbjarnarson y Hernández 1993). La edad en que las hembras alcanzan dicha madurez depende el hábitat donde se desarrollen los animales, y ha sido establecida desde los 6-7 años (Rivas y Owen 2002, Antelo 2008) hasta los 10-15 (Thorbjarnarson y Hernández 1993). Las hembras depositan sus huevos en la arena de las playas de los ríos. La cronología de desove-eclosión varía de una localidad a otra, de acuerdo con las condiciones climáticas en cada región y en Venezuela se puede extender desde comienzos del mes de enero hasta comienzos del mes de marzo, pero la mayoría de los eventos anidación ocurren desde mediados de enero a mediados de febrero (Thorbjarnarson y Hernández 1993, Antelo 2008, Seijas 2011). El número de huevos por nido está por lo general entre 40 y 50 (Thorbjarnarson y Hernández 1993, Jiménez-Oraá y col. 2007, Navarro-Laurent 2007, Antelo y col. 2010, Espinosa-Blanco 2010, Seijas 2011). Las crías nacen a finales de la temporada seca o comienzo de la época de lluvias (mediados-finales de abril). Son depredadores oportunistas, y en ocasiones carroñeros y caníbales, que consumen cuando jóvenes invertebrados y pequeños peces y, a medida que crecen, presas mayores como grandes peces, reptiles, aves y mamíferos (Medem 1981, Antelo 2008, Seijas 2011).

Distribución

Es endémico de las tierras bajas (<350 msnm) de la cuenca del río Orinoco. En el pasado era una especie abundante en los grandes ríos llaneros de Colombia y Venezuela (Humboldt 1975, Calzadilla-Valdez 1948, Godshalk y Sosa 1978, Medem 1981, Medem 1983) principalmente de aquellos denominados de aguas blancas o turbias. Era muy raro o estaba ausente de los ríos que caen al Orinoco por su margen derecha, quizás por la poca productividad de los mismos (Godshalk y Sosa 1978). Al parecer nunca ocupó las aguas del Orinoco y sus tributarios aguas arriba de la desembocadura del Ventuari (Humboldt 1975, Medem 1981, Medem 1983). En la actualidad en Venezuela solo persisten unas pequeñas poblaciones aisladas en ríos y caños cuyas longitudes combinadas representan menos del 5% de los cursos de agua que ocupaban en su área de distribución original.

Situación

'Lista Roja Venezuela' En Peligro Crítico C2a(i)

'Lista Roja internacional' En Peligro Crítico A1c, C2a

En Venezuela la explotación comercial a gran escala de caimanes del Orinoco comenzó en 1929 (Mondolfi 1965, Medem 1983). No es posible precisar cuántos individuos componían la población original, pero datos anecdóticos recopilados por Calzadilla-Valdez (1948) y Medem (1983) permiten estimar que en los primeros diez años de la explotación se comercializaron más de un millón de individuos, solo en San Fernando de Apure. Teniendo en cuenta que al inicio cazaban principalmente caimanes adultos y que San Fernando no era el único lugar donde se comerciaba con estos animales, entonces la población original debió haber estado conformada por varios millones de ejemplares. Ya para los años 1947-48 la especie había sido agotada como recurso, pero los escasos individuos que podían ser cazados eran todavía comercializados legalmente hasta finales de los años 1960 (Medem 1983, Mondolfi 1965). Como consecuencia de esta explotación, C. intermedius redujo su distribución a sólo una pequeña fracción de la que ocupó en el pasado. En los últimos 35 años se han reportado en el país poblaciones aisladas (Godshalk y Sosa 1978, Franz y col. 1985, Ramo y Busto 1986, Ayarzagüena 1987, Seijas 1992, Thorbjarnarson y Arteaga 1995, Jiménez-Oraá 2002). Las dos poblaciones mayores, y quizás las únicas viables, se localizan una en el río Capanaparo (estado Apure) y la otra en el sistema Sarare-Cojedes (estados Portuguesa-Cojedes). La primera de ellas ha sido evaluada en tres oportunidades, las dos últimas en el 2000-2001 (Llobet 2002) y el 2011 (Moreno 2012). Las comparaciones en los índices de abundancia poblacional mostraron una declinación de 63% en el lapso de 10 años transcurridos entre los estudios. La población del Sarare-Cojedes ha sido evaluada con más regularidad desde 1987 (Ayarzagüena 1987, Seijas, 1994, Seijas y Chávez 2000, Chávez, 2000, Ávila-Manjón, 2008). En ella se evidencia una marcada tendencia a la disminución de los índices poblacionales a medida que transcurren los años (Seijas y col. 2010). En la década que va de 1999 hasta 2009 esa disminución fue estimada en 42% (Espinosa y Seijas 2012). Hay que agregar entre las poblaciones actuales a la que se encuentra en de lo que fue la Estación Biológica El Frío y en el cercano Caño Guaritico (Antelo y col. 2010), formada gracias al esfuerzo de liberación, a partir de 1990, de animales criados en cautiverio. En total se estima que en Venezuela sobreviven unos de 1.500 caimanes (Antelo 2012), lo que supone una declinación de más de 99% con respecto sus poblaciones previo al inicio de la explotación comercial en 1929. El número máximo de nidos encontrados en las localidades estudiadas es de 48 en el Cojedes (Seijas y Chávez 2000), 28 en el Capanaparo (Llobet 2002), 7 en el Manapire (Jiménez-Oraá y col. 2007) y 29 en El Frío-Guaritico (Antelo 2010). Aun reconociendo que las evaluaciones de reproducción señaladas son incompletas, se puede afirmar que el número de adultos silvestres que se reproducen cada año en Venezuela es menor a 250.

Amenazas

Cada una de las poblaciones de caimanes del Orinoco en Venezuela enfrenta amenazas de diversa índole. La ubicada en los ríos Cojedes–Sarare está afectada principalmente por la contaminación de las aguas, la deforestación provocada por el avance de la frontera agrícola y la modificación del flujo natural de las aguas por la construcción de canales de riego y represas, lo que pone peligro la permanencia de las playas de anidación (Mendoza y Seijas 2007). La del río Capanaparo sufre la presión del saqueo de nidos y captura de neonatos por parte de pobladores aborígenes y criollos (Llobet y Seijas 2003, Moreno 2012). El saqueo de nidos es también un factor destacable en el caso de la pequeña población del río Manapire, en el estado Guárico (Jiménez-Oraá y col. 2007). La población en lo que fue el Hato El Frío, por su parte, depende del suministro de sustrato para la anidación por parte del ser humano, además de que el tipo de manejo ganadero en el área ha sido modificado (construcción de terraplenes, introducción de búfalos) y no se sabe como el cambio en el uso de la tierra pudiera afectar a los caimanes. En todas las localidades donde persiste la especie, ocurren muertes de ejemplares en redes de pesca, o existe caza furtiva para el consumo de carne y grasa, o se les da muerte por considerarlos animales peligrosos. Hay indicios de que las poblaciones del Capanaparo y del Cojedes han estado declinando en la última década (Moreno 2012, Seijas y col. 2010).

Conservación

La especie está en el Apéndice I de CITES y, por lo tanto, protegida contra el comercio internacional (CITES 2012). Su caza está vedada en el país por Decreto Nº 1485 (11/09/96) (Venezuela 1996). Existe un programa de restauración poblacional que ha funcionado, con altibajos, desde 1990 (Thorbjarnarson y Hernández 1992, Velasco 1999, Seijas 2000, Hernández 2007). Para el 2010 cerca de 8.000 individuos habían sido liberados en 14 localidades de los llanos (Seijas 2011). El resultado más destacable de ese esfuerzo ha sido la restauración de una población en el Hato El Frío (Antelo y col. 2010). Existe una capacidad instalada para la cría de caimanes con fines de restauración que ha sido utilizada muy por debajo de su potencial (Hernández 2007). Se han puesto en práctica con éxito, pero de manera intermitente, programas de colecta de nidadas o neonatos con fines de conservación (Jiménez-Oraá y col. 2007, Muñoz y Thorbjarnarson 2000, Babarro 2008a,b, Barros y col. 2010). El impulso inicial y las primeras etapas del programa de conservación del caimán del Orinoco se dieron gracias a la participación coordinada de ONGs nacionales y extranjeras, así como de instituciones públicas y privadas (Arteaga 2008). Esa política de cooperación, que tan buenos resultados dio, ha sido abandonada por el actual ente rector del ambiente. La limitación más seria que presenta el programa de conservación es la carencia casi absoluta de guardería ambiental en las localidades donde se liberan los caimanes, hecho particularmente grave en los parques nacionales y refugios de fauna.

Editores y Colaboradores

Andrés E. Seijas Y.

Referencias

Antelo Albertos, R., Ayarzagüena, J., & Castroviejo, J. (2010) Reproductive ecology of Orinoco crocodiles (Crocodylus intermedius) in a newly established population at El Frío Biological Station, Venezuela. Herpetological Journal, 20, 51-58.

Arteaga, A. (2008). Caimán del Orinoco, Crocodylus intermedius. In Libro Rojo de la fauna Venezolana (eds J.P. Rodríguez & F. Rojas-Suárez), pp. 175. Provita y Shell de Venezuela. S.A. Caraca s. 364 pp, Caracas.

Ávila-Manjón, P.M. (2008) Estado poblacional del caimán del Orinoco (Crocodylus intermedius) en el río Cojedes, Venezuela. Maestría, UNELLEZ, Guanare.

Babarro, R. (2008a). Informe relativo a la colecta de neonatos de caimán del Orinoco (Crocodylus intermedius) en los ríos Capanaparo y Cojedes. mayo-junio 2008. Ministerio del Poder Popular para el Ambiente, Caracas.

Babarro, R. (2008b). Programa de conservación del caimán del orinoco (Crocodylus intermedius) en Venezuela. Ministerio del Poder Popular para el Ambiente, Caracas.

Barros, T., Jiménez-Oraá, M., Heredia, H.J., & Seijas, A.E. (2010) Artificial incubation of wild-collected eggs of American and Orinoco crocodiles (Crocodylus acutus and C. intermedius), Guárico and Zulia, Venezuela. Conservation Evidence, 2010, 111-115.