Tremarctos ornatus

De WikiEVA
Saltar a: navegación, buscar
Commons-emblem-notice.svg
 
Oso frontino
Tremarctos ornatus imagen 01.jpg
Riesgo de extinción
En peligro (EN)
En peligro (UICN)
Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Mammalia
Orden: Carnivora
Familia: Ursidae
Género: Tremarctos
Especie: Tremarctos ornatus
Nombre binomial
Tremarctos ornatus
Cuvier, 1825
Distribución
Mapa de distribución de Tremarctos ornatus
Mapa de distribución de Tremarctos ornatus

Contenido

Taxonomía

Nombres comunes

Oso frontino, Oso andino, El salvaje, Oso negro, Ucumari, Mashiramo Spectacled bear, Andean bear

Notas taxonómicas

Sinónimos

Descripción

De tamaño mediano en comparación con otros osos, mide entre 1,30 y 1,90 m de alto, y pesa en promedio entre 80 y 125 kg, siendo el macho más grande que la hembra. Su coloración es uniforme, negra o café negruzca, con pelo áspero. El hocico es corto, de color café claro o blanco, con manchas blanquecinas que se extienden alrededor de los ojos y la nariz a través de las mejillas, bajando por el cuello hasta el pecho, y que varía mucho entre individuos. Posee cinco dedos con garras largas y curvas no retractiles, y las plantas de las patas poseen pelos interdigitales que le ayudan a trepar árboles. De hábitos diurnos, solitarios, omnívoros, terrestres y trepadores, su alimentación es predominantemente vegetariana [1,2,3,4].

Distribución

Única especie viviente de la subfamilia Tremarctinae y único úrsido de Suramérica. Se distribuye en la cordillera de los Andes desde Venezuela hasta Argentina, desde desiertos costeros, bosques premontanos y montanos deciduos, semideciduos y siempreverdes, hasta páramos y puna. En Venezuela habita la sierra de Perijá, el macizo de El Tamá y la cordillera de Mérida en los estados Barinas, Lara, Mérida, Portuguesa, Táchira, Trujillo y Zulia. Su presencia en el país ha sido reportada desde 400 hasta 4.300 m de altitud, aunque la mayoría se ha localizado por encima de 1.000 m en bosques premontanos y montanos siempreverdes (especialmente nublados) y páramos [1­11].

Situación

'Lista Roja Venezuela' En Peligro A2cd; B1ab(i,iii)

'Lista Roja internacional' Vulnerable A2bc A4cd

Aunque no existen evaluaciones rigurosas, se presume que su tamaño poblacional ha disminuido considerablemente por acción de la cacería y por la pérdida de hábitat [12­16]. Para Venezuela se estima entre 800 y 1.850 individuos con base en extrapolaciones de densidades poblacionales de osos negros [17,18,19]. Estudios recientes evidencian una reducción del hábitat disponible cercana a 40% en los últimos 15 años, y altos grados de fragmentación de los bosques y páramos remanentes. Se han identificado 42 fragmentos de hábitat potencial para la especie, de los cuales sólo tres podrían mantener poblaciones viables a largo plazo: uno en la Sierra de Perijá y dos en el ramal central de la Cordillera de Mérida [17]. El Macizo de El Tamá y la Sierra de Portuguesa constituyen las zonas más amenazadas por la fragmentación [17,20-24]. A nivel global la IUCN la clasifica Vulnerable [25].

Amenazas

Las principales amenazas son la cacería furtiva, la deforestación y la fragmentación de hábitat [2,13]. Es cazado por depredación de ganado y consumo de cultivos, por ser percibido como un animal peligroso, por tener supuestos usos afrodisíacos y mágico­curativos y por ser utilizado ocasionalmente como alimento [1­4,11­13]. Se han reportado tasas de cacería superiores a 2,5 osos/año en el ramal central de la cordillera de Mérida, 5 osos/año en la sierra de Portuguesa, y 12 osos/año en la sierra de Perijá, sin embargo, estos valores parecen haber disminuido en los últimos 20 años [5,9,28,29]. La expansión de las actividades agropecuarias, el desarrollo de infraestructuras viales, así como la diversificación del uso de la tierra y el incremento de la deforestación, han provocado un continuo proceso de destrucción y fragmentación de sus hábitats naturales [2,12,13,26,30].

Conservación

Está incluido en el Apéndice I del CITES, y en Venezuela ha sido declarado en veda indefinida (Decreto 1.485) y Especie en Peligro de Extinción (Decreto 1.486). Desde los primeros esfuerzos en los setenta y ochenta, hasta la actualidad, el oso frontino ha sido objeto de valiosos esfuerzos de divulgación, investigación, planes de acción, áreas protegidas, decretos regionales, y conservación ex situ, entre los que destacan los liderados por MINAMB, Inparques, Wildlife Conservation Society, Provita, Fundación Andígena, Fudena, EcoVida, WWF, IVIC, gobiernos regionales de Mérida y Lara, Alcaldía del Municipio Andrés Eloy Blanco, y parques zoológicos (Bararida, Gustavo Rivera, Chorros de Milla, Parque Sur). Si bien no se conoce con precisión los resultados de estas iniciativas, y los mismos varían en calidad, seguimiento, continuidad e impacto, se puede resumir como los principales logros, el haber posicionado al oso frontino como emblema nacional de conservación, importantes avances en el aumento del conocimiento sobre la especie y, muy especialmente, la creación de un sistema de 12 parques nacionales andinos que resguardan aproximadamente 4.600 km2 del hábitat disponible. Se recomienda profundizar en estos esfuerzos en especial en cuanto a la articulación interinstitucional, seguimiento y continuidad en el tiempo, siendo especialmente prioritaria la protección legal de los corredores biológicos en el ramal de Calderas (parques nacionales Sierra Nevada­Guaramacal), y sierra de Portuguesa [27­55].

Editores y Colaboradores

Shaenhandoa García­Rangel, Edgard Yerena, Denis Torres, Andrés Eloy Bracho, Kathryn Rodríguez­Clark, Ada Sánchez­Mercado, Isaac Goldstein, César Molina, José Cambero, Fátima Imarú Lameda

Referencias

Herramientas personales
Espacios de nombres

Variantes
Acciones
Navegación
Herramientas
Descargas