Tapirus pinchaque

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Danta de montaña
Tapirus pinchaque imagen 01.jpg
Riesgo de extinción
Extinto a Nivel Regional (ER)
Extinto a Nivel Regional (UICN)
Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Mammalia
Orden: Perissodactyla
Familia: Tapiridae
Género: Tapirus
Especie: Tapirus pinchaque
Nombre binomial
Tapirus pinchaque
Roulin, 1829
Distribución
Mapa de distribución de Tapirus pinchaque
Mapa de distribución de Tapirus pinchaque

Taxonomía

Nombres comunes

Danta de montaña, Danta de páramo, Danta cordillerana, Danta negra, Andean tapir, Mountain tapir.

Notas taxonómicas

Sinónimos

Descripción

Es la especie más pequeña de los cuatro tapires vivientes. Mide en promedio 1,8 m de longitud y entre 75 y 90 cm de alzada. Alcanza un peso de 90 a 260 kg. Se distingue de los otros tapires por sus labios, los cuales tienen un borde blanco, y por el pelaje, el cual es de color negro en su etapa adulta y relativamente largo (3­4 cm), que le sirve de protección contra el frío en las altas montañas de los Andes. En su etapa de cría el pelaje es de color café o castaño rojizo con manchas negras. El cuerpo es robusto, el rostro estrecho y alargado termina en una pequeña trompa cuyo labio superior se prolonga en una punta muy flexible. Los ojos son pequeños, y las orejas redondeadas y erguidas. Las patas y cola son cortas. Los sentidos del olfato y el oído están muy bien desarrollados. De hábitos solitarios, emite un grito como un silbido agudo y prolongado de baja intensidad para comunicarse con otros miembros del grupo familiar. El período de gestación dura 393 días (trece meses) y sólo nace una cría que permanece con la madre cerca de un año. Su dieta es herbívora, se alimenta principalmente de brotes y tallos. De costumbres nocturnas, vive en parejas o en pequeños grupos [1,2,3,5].

Distribución

La especie está confinada a zonas poco accesibles y fragmentadas de bosques altimontanos y páramos, entre 1.400 y 4.700 m de altura de la cordillera de los Andes, desde el norte de Colombia, a través de Ecuador, hasta el norte de Perú [1,2,3]. En los Andes colombianos se le reporta desde la frontera con Ecuador a lo largo de la cordillera Central hasta el Departamento de Risaralda, y en la cordillera Oriental desde el Departamento del Huila hasta el Departamento de Cundinamarca al sur de Santa Fe de Bogotá [6,7]. La literatura indica que su distribución original incluía a Venezuela, aunque es probable que su distribución no haya abarcado el territorio venezolano en épocas recientes. Sin embargo, algunas investigaciones concluyen que si bien su distribución histórica probablemente incluía el extremo sur de la cordillera de los Andes en el macizo de El Tamá, estado Táchira, en la zona fronteriza con Colombia, en la actualidad no existen evidencias de su presencia en la localidad reportada [1,2,3,4,5].

Situación

'Lista Roja Venezuela' Extinto a Nivel Regional

'Lista Roja internacional' En Peligro A2cd+3cd; C1

En Venezuela se considera que la especie posiblemente se haya extinguido puesto que en varias décadas no ha sido observada. Las causas de que las poblaciones venezolanas puedan haber sido extirpadas se atribuyen a la pérdida de hábitat y a la cacería, las cuales coinciden con varios reportes de extinciones locales de la danta de montaña en los otros países andinos. Las poblaciones con mayores amenazas se encuentran en la cordillera Central de Colombia, donde grandes extensiones de bosque han sido convertidas en cultivos de opio, y aunque se reporta para siete parques nacionales, el hábitat adecuado dentro de ellos ocupa sólo 13% de la superficie disponible. Se presume que la población total de esta especie no supera los 2.500 individuos. En el ámbito internacional la IUCN clasifica a la especie En Peligro. Igualmente en Ecuador y Colombia se le considera En Peligro [5,6,7,8,9].

Amenazas

Es una especie muy sensible a la intervención, fragmentación y destrucción de su área de vida. La pérdida de hábitat se atribuye específicamente a la expansión de la frontera agrícola y a la extracción de madera de los bosques montanos. Así mismo, en todo el rango de su distribución suramericana, las poblaciones reportadas se encuentran aisladas y sometidas a una alta presión de cacería, principalmente como fuente de alimento, por diversión, para el tráfico de sus partes (especialmente las patas) o para elaborar remedios caseros. Hay creencias tradicionales de que sirve para curar la epilepsia y afecciones cardíacas. Su lenta tasa de reproducción hace que sea especialmente vulnerable a los efectos de la cacería [7,8,9].

Conservación

A escala internacional se encuentra incluida en el Apéndice I del CITES, y está protegida legalmente en Colombia, Ecuador y Perú. En Venezuela no se han adoptado medidas de conservación específicas, sin embargo, la probable distribución de la especie abarcaría los parques nacionales de Táchira y Zulia. Se recomienda desarrollar proyectos de investigación que evalúen y determinen la existencia pasada y actual de la especie en Venezuela [6,7,8,9,10].

Editores y Colaboradores

Juhani Ojasti, Pablo Lacabana.

Referencias