Atelopus sp. nov.

De WikiEVA
Saltar a: navegación, buscar
Commons-emblem-notice.svg
 
Sapito arlequín de Guaramacal
Atelopus nov. imagen 01.jpg
Riesgo de extinción
En peligro crítico (CR)
En peligro crítico (UICN)
Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Amphibia
Orden: Anura
Familia: Bufonidae
Género: Atelopus
Especie: Atelopus sp.
Nombre binomial
Atelopus sp.
La Marca et García­Pérez (en preparación)
Distribución
Mapa de distribución de Atelopus sp. nov.
Mapa de distribución de Atelopus sp. nov.

Taxonomía

Nombres comunes

Sapito arlequín de Guaramacal, Guaramacal hArlequín frog, Guaramacal hArlequín toad

Notas taxonómicas

Sinónimos

Descripción

Sapito arlequín cuya coloración dorsal tiene desde tonos amarillentos hasta verde oscuro. En el dorso presenta algunos tubérculos grandes (protuberancias) color púrpura sobre el fondo verdoso. El vientre es de color púrpura, los flancos rojizos y también las patas. Posee tubérculos sobre los flancos y extremidades. Los miembros posteriores son relativamente cortos, y el hocico proyectado. Su aspecto es similar a Atelopus chrysocorallus, del cual se diferencia por su tamaño y por tener un patrón distinto de coloración, entre otras características. Las hembras adultas miden alrededor de 5,3 cm, mientras que los machos miden aproximadamente 3,8 cm. Al igual que otras especies del género Atelopus, es diurna, terrestre y habita en el bosque húmedo montano cerca de pequeñas quebradas [15].

Distribución

Se trata de una especie endémica de Venezuela. Específicamente sólo se le conoce de las quebradas El Pollo y El Pollito, distantes una de la otra por aproximadamente 1 km. Ambas quebradas están localizadas en el Parque Nacional General Cruz Carrillo (Guaramacal), en el macizo de Guaramacal, ubicado entre el estado Trujillo y una pequeña porción del estado Portuguesa.

Situación

'Lista Roja Venezuela' En Peligro Crítico A2ace; B1ab(iii,v)+2ab(iii,v)

'Lista Roja internacional' No Evaluado

El sapito arlequín de Guaramacal es una especie aún no descrita para la ciencia, y que se ha catalogado como Atelopus sp. 32 [1,2,3]. Como otras especies de este género, ha sufrido disminuciones drásticas, hasta el punto que no se han observado individuos adultos desde diciembre de 1987, cuando fue descubierta [1,4,5,6,7,8,9,10]. Luego de realizar un monitoreo minucioso entre 1994 y 1995, y visitar la zona al menos una vez por año entre 1996 y 2002, se comenzó un nuevo seguimiento en 2004, en el que se encontraron renacuajos en la quebrada El Pollo, y en la quebrada El Pollito, este sitio completamente nuevo [1,8]. En 2005, se realizaron 11 salidas de campo en ambas quebradas, con 22 días efectivos de actividades, en las cuales se llevaron a cabo conteos y tomas fotográficas de renacuajos, búsqueda de individuos adultos a través de transectas visuales y de cantos, caracterización de sitios de cría y búsqueda de nidadas. En este esfuerzo sólo se observaron 128 individuos (renacuajos). No se encontraron adultos ni nidadas, y los cantos resultaron ser de una especie de Dendrobátido aún no identificada. Probablemente esta población se esté recuperando, luego de una mortalidad catastrófica de los individuos adultos, pero por la lentitud del desarrollo de los renacuajos y la alta mortalidad, su resiliencia es muy baja [14]. Situaciones similares se han reportado para poblaciones de otras especies de Atelopus, de las cuales en la actualidad se cuenta con una serie de observaciones, y que previamente habían sido catalogadas como críticamente amenazadas [3,14]. Aunque no ha sido evaluada en el ámbito global, los especialistas sugieren su clasificación en la categoría En Peligro Crítico [15].

Amenazas

Se ha identificado una serie de factores físicos que afectan a los renacuajos e impiden una recuperación más rápida de la población, entre ellos se pueden enumerar los deslizamientos de tierra, la infiltración del agua de las quebradas, la colmatación y eutroficación de pozos, la baja extrema del caudal y las súbitas crecidas que arrastran las rocas del sustrato donde están los renacuajos y transforman constantemente la fisonomía de las quebradas. Existen pérdidas catastróficas en Guaramacal debido a la inestabilidad del terreno y a las altas pendientes, que provocan deslizamientos de tierra, y por las sequías y/o crecidas de las quebradas antes de que los renacuajos metamorfoseen. El desarrollo corporal de los renacuajos es muy lento, calculado en al menos seis meses, lo cual los hace dependientes del agua por más tiempo y por lo tanto vulnerables a las alteraciones en los cuerpos de agua. En ambientes fríos, el desarrollo corporal y la madurez sexual de organismos ectotermos son mucho más lentos que en ambientes más cálidos [14].

Conservación

A raíz de las últimas investigaciones realizadas, se hace evidente que las poblaciones de esta especie necesitan una acción urgente que les permita recuperarse. Como una medida de manejo para evitar las muertes por sequías y/o crecidas catastróficas, se propone la relocalización de los renacuajos, desde pozos con altas probabilidades de secarse, hasta pozos más estables y con características de sustrato que sean óptimos para los renacuajos. En este sentido, se propone iniciar un programa de cría ex situ, en el cual se mantengan renacuajos extraídos de los cuerpos de agua, transportados a un sitio con condiciones controladas de suministro de agua y luz, para tratar de contrarrestar la fuente de mortalidad asociada a la inestabilidad ambiental y de terreno en los sitios donde habita esta especie. Una vez lograda la metamorfosis de los renacuajos, se procedería a liberar los individuos a su hábitat original. Se ha propuesto un área adyacente al puesto de guardaparques de la entrada principal del Parque Nacional Guaramacal, donde existe una capacidad de suministro continuo de agua desde una quebrada cercana y se dispone de espacio para construir el criadero con el apoyo del personal de Inparques­Guaramacal [14].

Editores y Colaboradores

Juan Elías García­Pérez, Enrique La Marca 

Referencias